
Protección anticorte
Tanto si es un profesional como un usuario particular, protéjase de los cortes causados por objetos afilados con nuestros guantes resistentes a los cortes. Calidad y fiabilidad garantizadas con Delta Plus


Tanto si es un profesional como un usuario particular, protéjase de los cortes causados por objetos afilados con nuestros guantes resistentes a los cortes. Calidad y fiabilidad garantizadas con Delta Plus

En un mundo en constante evolución y donde la seguridad laboral es prioritaria, la protección de las manos es esencial. Las manos son uno de los instrumentos de trabajo más versátiles que posee el ser humano y, al mismo tiempo, una de las partes más vulnerables del cuerpo. Es por ello que los guantes resistentes a los cortes se han convertido en un elemento esencial en diversos sectores profesionales.
Los guantes de trabajo están diseñados para ofrecer una protección óptima contra diferentes tipos de amenazas. Específicamente, los guantes resistentes a los cortes están diseñados para evitar lesiones graves cuando se trabaja con herramientas afiladas, objetos punzantes o maquinaria que pueda causar cortes. Estos guantes no solo brindan seguridad, sino que también garantizan la destreza y el confort del usuario.
Al elegir un guante de trabajo, es esencial considerar el material y la calidad del mismo. Por ejemplo, los guantes recubiertos de nitrilo o látex ofrecen una excelente resistencia a la abrasión y un agarre superior en superficies húmedas. Por otro lado, los guantes de Kevlar son reconocidos por su resistencia extrema a cortes.
Además de proteger contra cortes, muchos de estos guantes también ofrecen resistencia a la punción, lo que significa que pueden resistir la penetración de objetos afilados. Esta característica es crucial para quienes trabajan en la construcción, la mecánica o la industria pesquera.
En resumen, usar guantes resistentes a los cortes no es solo una cuestión de cumplir con normativas laborales. Es una responsabilidad personal y profesional que garantiza la integridad física del trabajador y permite realizar tareas con la confianza de estar protegido.

La protección de las manos es fundamental en muchos trabajos, y gracias a la tecnología y la investigación, hoy contamos con una variedad impresionante de guantes de trabajo diseñados para diferentes propósitos. Cada tipo de guante ofrece características específicas según las necesidades del usuario.
En ambientes donde la electricidad estática puede ser un riesgo, como la industria electrónica o ciertos laboratorios, es esencial contar con guantes que neutralicen esta amenaza. Los guantes antiestáticos están diseñados precisamente para reducir el riesgo de descargas electrostáticas. Estos guantes suelen estar hechos de materiales como el neopreno o estar recubiertos con sustancias que disipan la electricidad estática. Además, garantizan una destreza adecuada y evitan daños a componentes electrónicos sensibles.
El guante de punto es versátil y se utiliza en una variedad de aplicaciones. Estos guantes ofrecen una buena ventilación, lo que los hace ideales para trabajos en climas cálidos o tareas que requieren un manejo prolongado. Algunos guantes de punto están recubiertos con materiales como látex o nitrilo, lo que les confiere propiedades adicionales, como resistencia a la abrasión o al aceite. El Kevlar es otro material común en guantes de punto, especialmente cuando se necesita resistencia al corte.
La elección del guante adecuado dependerá en gran medida del trabajo a realizar. Es fundamental considerar factores como el riesgo de cortes, la necesidad de destreza, la exposición a productos químicos o temperaturas extremas, y otros peligros específicos del trabajo. Por ejemplo, los guantes de nitrilo son ideales para quienes trabajan con productos químicos, mientras que los guantes de cuero son la elección preferida para trabajos de soldadura debido a su resistencia al calor.
En Delta Plus, entendemos la importancia de equipar a los trabajadores con la mejor protección para sus manos. Nuestros guantes no solo son resistentes y duraderos, sino que también garantizan comodidad y destreza.

Cuando se trata de seguridad laboral, es fundamental asegurarse de que los guantes de protección cumplen las normas adecuadas. Estas normas regulan el diseño, la fabricación, el ensayo y el marcado de los guantes para garantizar que ofrecen un nivel de protección adaptado a los riesgos presentes en el puesto de trabajo. Comprender qué norma se aplica a cada tipo de guante ayuda a seleccionar la protección adecuada para cada tarea.
En Estados Unidos, la Occupational Safety and Health Administration (OSHA) establece los requisitos generales para la protección de las manos en el trabajo. En concreto, la norma 29 CFR 1910.138 exige que el empleador seleccione y haga utilizar una protección de manos adecuada cuando exista exposición a riesgos como cortes, abrasiones, pinchazos, quemaduras químicas, quemaduras térmicas o temperaturas extremas. Sin embargo, OSHA no clasifica por sí sola los niveles de rendimiento de cada guante, por lo que muchas empresas recurren a otras normas técnicas para evaluar prestaciones concretas.
Una de las referencias más utilizadas en el mercado estadounidense es la norma ANSI/ISEA 105, que clasifica los guantes según su resistencia al corte, la abrasión y la perforación. En materia de resistencia al corte, esta norma utiliza una escala que va de A1 a A9, donde A1 representa el nivel más bajo de protección y A9 el más alto. Esta clasificación resulta especialmente útil para elegir guantes anticorte en sectores como la industria, la logística, la fabricación o la manipulación de materiales.
En Europa, la norma más conocida para guantes frente a riesgos mecánicos es la EN 388. Esta norma evalúa la resistencia del guante a la abrasión, el corte, el desgarro y la perforación. En el caso de la resistencia al corte conforme al ensayo EN ISO 13997, los guantes se clasifican de A a F, siendo F el nivel más alto de protección frente al corte.
Además de la EN 388, existen otras normas europeas aplicables según el tipo de riesgo. La EN ISO 374 se utiliza para guantes de protección frente a productos químicos y microorganismos; la EN 407 se aplica a guantes de protección frente a riesgos térmicos, como el calor y el fuego; la EN 60903 se refiere a guantes aislantes para trabajos con riesgo eléctrico; y la EN ISO 21420 establece los requisitos generales y métodos de ensayo aplicables a los guantes de protección, incluyendo aspectos como ergonomía, inocuidad, confort, tallaje, marcado e información del fabricante.
También es importante no confundir estas normas con la EN 455, ya que esta se aplica específicamente a los guantes médicos de un solo uso y no a todos los guantes de trabajo. Por eso, a la hora de elegir guantes de protección laboral, conviene comprobar siempre qué norma corresponde realmente al riesgo que se quiere cubrir.
No todos los guantes ofrecen el mismo nivel de protección. La norma conforme a la cual han sido ensayados, así como el nivel alcanzado dentro de esa norma, puede variar considerablemente de un producto a otro. Por ello, es esencial seleccionar un guante que haya sido probado según la norma adecuada y que proporcione el nivel de protección necesario para la tarea concreta. Solo así se puede garantizar una protección eficaz de las manos en el entorno de trabajo.
